viernes, 3 de octubre de 2014

A cambio de una moneda. [ Capitulo 1 ]

Titulo: A cambio de una moneda.

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CAPITULO 1


-Junsu-ah, prometo regresar por ti

-no prometas nada Yoochun, sé que no volverás -  dijo Junsu con melancolía – solo soy una puta a quien tu padre pago para disfrutar lo que se siente estar con un hombre.

-puede que sea verdad, pero también te amo Junsu – acaricio con el dorso de la mano la mejilla de Junsu – yo regresare por ti, pagare tu deuda y te llevare a conocer el mundo, solo debo reunir el dinero por mi propia mano, no quiero depender de mis padre, entiéndeme Junsu.

-Lo hago, Yoochun. Solo que tengo miedo a no verte otra vez.

-también tengo miedo – confeso – miedo a no poder sacarte de este lugar, miedo a que ese maldito proxeneta te venda a otro y no poder encontrarte.

-el nunca me vendería, soy muy valioso para él además la deuda de mis padres es enorme. No sé cómo pudieron pedir tanto dinero sino tenían con que pagarlo.

-ya no te atormentes con lo que tus padres hicieron, Junsu. Solo espera por mi  y pronto seremos felices viajando por el mundo, porque yo quiero que tu veas el mundo y no solo las pinturas que adornan esta habitación – decía mientras miraba alrededor de la habitación de su amante donde cuadros de la torre Eiffel, el rio Nilo y la isla jeju, Junsu no pedía el mundo lo mas que deseaba era ir a jeju y visitar las tumbas de sus padres que aunque le dejaron en la situación que se encontraba Junsu los amaba porque siempre fueron los mejores padres, amándolo y dándole lo mejor que pudieron.

-Yoochun por favor promete volver – rogó – si esto solo es un juego para ti, dímelo tu sabes que no te guardare rencor – dijo mientras una solitaria lagrima bajaba por su mejilla.

-¡esto no es un juego!¿ maldita sea, Junsu! ¿Cómo te hago entender que te amo y tan pronto consiga el dinero yo regresare? ¿Acaso no confías en mí? – grito molesto Yoochun.

-confió en ti, Chunnie – dijo suavemente y le regalo una sonrisa para calmar a su novio porque dentro Junsu presentía que esta era la última noche que lo vería.

-Te amo, Junsu. No lo olvides – Yoochun tomo posesión de los labios de Junsu en un suave beso demostrándole cuanto su amor significaba y el dolor que sentía al separarse de Junsu – volveré….mi amor.
-y yo estaré esperándote – murmuro viendo salir a Yoochun de la habitación.

Se recostó en la cama y dejo salir un gran suspiro mientras las lágrimas bañaban su bello rostro. Acababa de firmar su sentencia de muerte no sabía cómo iba a vivir sin ver a Yoochun, sin sus dulces besos o sus escandalosas caricias e incluso de sus escapadas fuera del edifico para hacer el amor e incluso innovar la forma de hacerlo. Junsu  ha roto su palabra de confiar  en otro hombre mas que se le puede hacer una vez juro no volver a entregar su corazón y el pelinegro  le hizo romper su pacto y ahora se entrega a la espera de Yoochun y su final  feliz.

La mente de Junsu viajo al pasado, llevaba una semana viviendo su nueva vida como prostituto y aun no tenia clientes porque esperaban tener un buen precio por la pureza de su cuerpo en la subasta que se llevaría a cabo en pocas horas. Junsu no quería ser prostituto, no el quería convertirse en un gran maestro  y llenar a sus alumnos de conocimientos, sin embargo se encontraba en medio de la gran ciudad, en un  edificio de cinco pisos llenos de hombres y mujeres que vende sus cuerpos a cambio de unas monedas y él en pocas horas se convertiría oficialmente en uno de ellos, como la sociedad suele llamar putas.

-fue muy doloroso… - murmuro – y aun así pague una cuarta parte  de la deuda – recordó al hombre obeso con barba de candado y aliento fétido que pago cerca de 10 mil dólares. Ese hombre asqueroso que robara su virginidad de la forma menos sutil y que le dejara un desgarro yendo a parar a un hospital de mala muerte ya que Junsu aun contaba con diecisiete años, siendo un menor de edad con un desgarro anal seria mal visto y el gran jefe no quería policías investigando su nueva mina de oro además que lo tomarían como una violación cosa que no era más que cierta, ya que el hombre solo empujo a Junsu a la cama y le despojo de la bata que cubría su esbelto cuerpo , le puso sobre su estomago y sin preparación alguna lo penetro provocando un estruendoso grito de dolor por parte del menor, el llanto le siguió y una mano cubrió la boca de Junsu para que dejase de quejarse. Cuando el hombre hubo terminado con junsu liberando su placer sobre la espalda baja del menor porque el maldito no había utilizado condón y no quería contagiarse de algo. Le dejo tirado si revisar si se encontraba bien, solo se subió los pantalones y juro volver por más, dejo unos cuantos billetes sobre la cama y salió de la habitación.

Mientras tanto Junsu con trabajo logro ponerse de pie y fue directo al baño donde vomito  lo poco de comida que tenía en el estomago así no era como había soñado su primera vez. Guardarse para el hombre de su vida solo había quedado en un sueño, un sueño más que se había roto. Se fue a la cama y se metió bajo las mantas llorando de dolor, tristeza e impotencia, una hora más tarde el jefe entro a la habitación y le encontró  desmayado al principio creyó que estaba dormido pero cuando retiro la manta para que atendría al próximo cliente maldijo al notar la mancha de sangre que teñía la sabana. Llamo a dos guardias y lo llevaron al hospital de un conocido e ahí donde su deuda aumento un veinte por ciento. Cuando la culpa de no de él, eso si su jefe había ganado bastante al cobrarle al tipo por dañar la mercancía y prohibiéndole el rentar a Junsu.

-Junsu, si ya se fue tu cliente, aquí está el próximo que espera una buena sesión de las que le gustan – escucho afuera de la puerta, se sacudió la cabeza espantando sus recuerdos y con mala gano limpio su cuerpo, eliminando todo rastro donde Yoochun le había tocado o besado, sin embargo aunque estas se hayan ido aun las podía sentir en su piel por lo menos  tendría el recuerdo de su amor que le harían más llevaderos los días.

-hola cariño – abrió la puerta y le regalo un fingida sonrisa - no pensé volver a verte – invito a su cliente a  pasar, era la segunda vez del hombre en ir a un prostíbulo, la primera vez había sido por una broma de los amigos quien lo emborracharon y ahora estaba aquí por su propia cuenta – dime ¿Qué te gustaría hacer? – pregunto deslizando la bata por los hombros hasta caer al piso.

-yo…yo quiero amarte – hablo bajo el desconocido sin apartar la vista del cuerpo desnudo de Junsu – Soy Yunho… solo quiero – suspiro con frustración – pretender que me amas…que te amo…que mi nunca me case con esa mujer quien ahora se revuelca en mi cama con su “primo” – declaro  pasando las manos entre su cabello oscuro lleno de frustración y dolor.

-oh, pobre bebe – se sentó a horcajadas sobre el regazo de Yunho – yo te voy a amar tanto como has pagado por mi y olvídala que nosotros  disfrutaremos más que aquel par.

Actuar, solo fingir  que esta persona es alguien querido. Algo que ya había hecho bastantes veces había conocido más de un Yunho con la misma situación, pero este hombre era apuesto, alto y por el dolor que sus ojos mostraban la traición de su pareja calaba profundamente en su corazón.

-vamos Yunho muéstrame que esos labios que tienes no son solo de adorno y sabes cómo usarlos – el cálido aliento de Junsu golpeando en los carnosos labios de Yunho, estremeciendo el cuerpo del cliente.
El primero en unir sus labios sorpresivamente fue Yunho, se apodero de las caderas del otro y le atrajo sintiendo la calidez de su cuerpo desnudo traspasar su camisa y sentir su calor. Uno quería olvidar la traición de su mujer, el otro olvidar por un segundo que el existía. Por un momento pretender que nunca le conoció y que no está a la espera de su regreso. Manos explorando el cuerpo del otro, nudos de corbata  desechos y la prenda volando por alguna parte de la habitación, jadeos  convirtiéndose en gemidos de placer y dos almas desconsoladas entregándose  al mundano placer, entregando amor a cambio de monedas, recibiendo amor tal como lo pidió por la justa cantidad que ha pagado. Los cuerpos desnudos de ambos yacen sobre la acolchonada cama, Junsu saborea con deleite la erección de su cliente que gime sin control y folla la boca del otro como si en ello se le fuera la vida.

El momento se ve interrumpido cuando los recuerdos de Junsu loa bordan, mostrándole un Yoochun tímido por ser su primera vez que tiene relaciones sexuales con un hombre, incluso Junsu creía que  a ese paso sería él quien  estaría arriba pero todo cambio en el instante en que sus bocas se juntaron. Yoochun perdió todo rastro de timidez y volvió el hombre seguro y confiado el cual siempre ganaba todas sus batallas.

-Junsu…- gimió Yunho sacando al otro de su estado.

Volviendo a su tarea, Junsu continuo su mamada, lamiendo todo el eje de Yunho mientras una mano apretujaba sus bolas haciéndolo gritar de placer. Las manos de Yunho tomaban mechones de su cabello tirando de él mientras arremetía contra la boca de Junsu sintiendo su clímax aproximarse, Junsu fue  más a venturero  bajo a los testículos y succiono uno por uno las bolas se tensaba en su boca en cada succión y con la mano continuaba su labor de darle placer a la polla que goteaba liquido  pre seminal.

Yunho estaba en las nubes, flotaba ligero en un estado de completa paz gracias a Junsu, saber que su mujer le engañaba hace más de seis meses le destrozo el alma pero no quería  aliviar su dolor con alcohol así que prefirió pagar por estar unas horas con el joven de cabello castaño y mirada de niño perdido, porque Junsu parecía una niño a sus ojos y que estaba en el lugar incorrecto, era como si un ángel viviera entre las llamas del infierno rodeado de demonios y almas en pena. Y yunho era una de esas almas buscando la paz en brazos del ángel quien en verdad le estaba llevando al paraíso y el con gusto se dejaría llevar. Y sintió que su alma estaba completamente sanada cuando un dedo lentamente se hacía paso en su interior tocando su punto caliente y llevándole al orgasmo en un santiamén, su polla exploto con hilos perlados de semen llenando la mano de Junsu y un poco salpicando su abdomen.

-lo siento… – hablo Yunho con vergüenza por terminar cuando solo un dedo le había penetrado.

-no tienes de que pedir disculpas – se encogió de hombro Junsu mientras subía al cuerpo de Yunho y dejaba a la vista del otro su trasero y la rosada entrada que pronto Yunho profanaría – además eres joven y pronto te recuperaras – le dio una lamida a la polla de Yunho y esta empezó a hincharse de nueva cuenta- lo vez   - aclaro dándole más lamidas a su miembro que iba endureciéndose por estas y también por la vista perfecta que tenia de Junsu insertando un dedo de su estrecha entrada, usando su semen como lubricante.

Era una maldita vista ver como a poco  ese largo y fino dedo entraba y salía. Los gemidos quedos de Junsu soltaba en su polla enviaban una deliciosa vibración por todo su eje. Un segundo dedo acompaño al primero y Yunho estaba seguro que se correría en la boca de Junsu  y de esta no se recuperaría en absoluto.

-¡maldición!- siseo cuando tres dedos embestían el culo de Junsu y no resistió Yunho llevando su lengua a hacer compañía, Junsu grito cuando la lengua de Yunho le penetro.

-¡sí!- siseo.

Un orgulloso Yunho  arremetió con fuerza contra la entrada de Junsu deleitándose con las suplicas del otro. Le dio una palmada en el trasero y Junsu lo comprendió de inmediato dejando su trabajo, se puso a horcajadas sobre el regazo de Yunho no sin antes tomar un condón y enfundarlo en la buena polla de yunho, alineo la polla del otro contra su agujero y lentamente se dejo caer, sintiendo una punzada de dolor, sus dedos no se comparaban con el pene de Yunho.

-estas tan estrecho – comenzó un lento empuje de caderas contra el culo de Junsu, para ser un hombre hetero le estaba gustando la idea de dar por detrás mas el bono extra de lo hermoso que es Junsu, con sus ojos cerrados y la boca entreabierta dejando salir suaves gemidos.

- más duro – suplico y Yunho le recompenso entrando profundamente en su interior.

Yunho taladraba con vehemencia, choque de sus bolas contra los redondeados montículos de Junsu era fuerte, el olor a sexo inundaba la habitación, Yunho se aferro con fuerza de las caderas de Junsu y le dio la vuelta, teniendo a Junsu debajo tomó sus piernas por los tobillos y las levanto usando estas como palanca en sus empujes. Con movimientos rápidos y feroces pronto el orgasmo les alcanzo. Junsu pinto de blanco el abdomen de Yunho con su semilla e hizo juego con el semen ahora seco de Yunho. Con unos cuantos golpes más Yunho se clavo profundo y su orgasmo lo alanzo llenado el condón de semen.

-gracias – dijo Yunho rodando a un lado con cuidado al salir del pasaje de Junsu, se quito el condón y lo amarro para después tirarlo en el cesto de basura que se encontraba al lado de la cama.

-no fue nada…. Tu lo necesitabas y para eso estoy yo – comento con un dejo de tristeza.
-vendré a verte más seguido.

-espero que no se te haga costumbre – miro a Yunho – los clientes frecuentes están bien pero no necesito otra persona diciéndome que me ama y que me va a sacar del hoyo – sus palabras se cortaron en el último momento.

-oh…está bien- dijo sin comprender de lo que hablaba Junsu – es hora que me vaya.

Yunho se vistió y salió por la misma puerta que había entrado. Sin decir adiós o hasta luego Junsu lo comparo con Yoochun. En la primera noche y las que le siguieron Yoochun siempre al terminar de hacer el amor le limpiaba cuidadosamente e incluso le hizo el mismo comentario que Yunho cuando este le dijo que volvería al día siguiente.

espero que no se te haga costumbre – dijo seriamente – los clientes frecuentes están bien pero no necesito otra persona diciéndome que me ama y que me va a sacar del hoyo.

-¿y quien dice que no soy esa persona que te llevara lejos de este lugar? – le sonrió  con confianza y Junsu sintió derretirse ¿quizás su vida empezaría a mejorar? – mañana volveré y esta vez te  tomare con lentitud y calma que rogaras porque te de tan duro que no podrás sentarte  en una semana.

-idiota – sonrió.

-pero este idiota te hizo explotar el cerebro con el mejor orgasmo de tu vida -  comento con picardía y le dio un suave beso de despedida – hasta mañana, Junsu.

-hasta mañana, Yoochun – murmuro sintiendo sus mejillas arder cuando Yoochun acuno con la mano su mejilla y le dio un último beso antes de salir.”

Junsu fue al baño, tomo una rápida ducha y cambio las sabanas de la cama. Se puso su pijama y se dejo caer cubriéndose con el antebrazo el rostro.


-por lo menos Yoochun se tomaba el tiempo para ver  que no me hubiera lastimado – dijo y una solitaria lagrima bajo por su mejilla antes de que el sueño tomara posesión de él.

2 comentarios:

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  2. No me diga que va a ser un YooSu y HooSu? que los dos van hacer hasta lo imposible para quedarse con el?.... que triste mi Baby lo que sufrio y esta sufriendo.
    bueno esperare con ansias la proxima actualizacion, hasta ahora estuvo super interesante, por fiiii no demosres mucho....

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